
El trabajo resultante de sus acciones de modo manual es una obra descomunal: más de 10.000 kilómetros cuadrados de cordillera completamente tallada con terrazas de cultivo en sus laderas.
Las Terrazas están reconocidas como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y consideradas por los propios filipinos como la octava maravilla del mundo.
Construidas al menos en los últimos 2.000 años, las áreas de cultivo escalonadas son una de las máximas expresiones de la cultura de los Ifugaos.
El sistema de cultivo en forma de terrazas cuenta con un ingenioso sistema de riego a través de arroyos y manantiales naturales que siguen su curso dispersados, regando todos los recovecos.